
¿Como iba él a saber que ella era un demonio? No , no podía ser verdad. Él la conocía muy bien, puede que mas que ella misma. Pero ella se lo acababa de decir. Aún podía escuchar el eco de sus palabras: "Aleja te de mi, no quiero que te hagan daño, no puedo. ¡Por favor!" y entonces habían llegado ellos.
Axelle se había dormido en sus brazos.Estaba agotada. Matt miraba los cristales tintados del coche intentando adivinar la cuidad en la que se encontraban, una calle , una tienda. Pero nada.
Un bache. Un insulto por lo bajo. Un golpe seco en la parte trasera del coche. Una sonrisa.
- ¿Quien te ha enseñado a conducir?¿Tú abuela? - Martin le miraba con una sonrisa de oreja a oreja - Deberíamos tener un bote para meter monedas cada vez que sueltes un insulto.¿Sabes lo que te digo , no?Estos botes que salen en las películas....
-¡Callate la boca de una puta vez! ¿O quieres que te borre yo esa bonita sonrisa con una navaja?
- Que bien te estas integrando Damien, ahora utilizas navajas. Me impresionas. - Martin volvió a sonreír. Le encantaba joder a Damien. Se sentia superior a el , bueno , no , simplemente lo era.
-¡Que te jodan!
-Me debes dos dolares ,amigo - Martin rebuscó en la guantera del coche. - Chicle , chicle , chicle - repetía por lo bajo .
Matt se frotaba la cabeza.Se había dado un golpe. Axelle seguía durmiendo en su regazo sollozando de vez en cuando.
El coche se paró. Silencio . Solo se oían los latidos del corazón de Axelle. El semáforo se puso verde, o tal vez solo fue un stop, pensó Matt. Tenia verdadero miedo. Miedo por no poder protegerla a ella. Miedo a haber perdido la cabeza. ¿Como podía ser ella un demonio?
Axel paseaba por la habitación. Había algo , en el aire tal vez, que le hacía ponerse nervioso.
Se dio la vuelta. Una esbelta figura estaba apoyada en el umbral de la puerta, mirándolo fijamente.
-Así que es cosa tuya, Delilah.
-Reconozco que he tenido algo que ver , pero eran ordenes de arriba.
-¿Qué has hecho?- Axel jugaba despreocupado con un mechón de su pelo mientras miraba por la ventana. El lago y la pequeña fuente de mármol se empapaban de aquella luz tan efímera que procedía del blanco cuerpo celeste que colmaba el cielo.
-Alguna que otra pesadilla de nada – Delilah se sentó encima de la mesa me roble que hacia de escritorio y se apartó el pelo – Es tan débil cuando duerme – mientras pronunciaba la palabra "débil" Axel se giró y la miraba con la cabeza ladeada. Ella le miró confusa - ¿Algún problema Ax?
-No seas patética Delilah. Créeme ,no eres mejor que ella en ningún aspecto – Axel perdió todo el interés y se volvió a fijar en el agua.
La chica, ofendida, se bajó del escritorio y se acercó a Axel.
-No la conoces Axel , ni a ella , ni a mi – le acarició la espalda – pero , tu y yo podríamos conocernos mas
La risa de Axel llenó la habitación.
-Estamos en la misma habitación por trabajo. No hay ni habrá nada entre nosotros. - una media sonrisa se reflejó en cristal - ¿entendido?
Delilah dio un paso atrás . Estaba segura que lo iba a conseguir. Era como un juego, y ella no soportaba perder , así que no perdería. Solo tenia que acabar con ella. Sonrió mientras se alejaba de él.
Poco a poco la habitación fue perdiendo la esencia de lilas de Delilah De Cler. Axel suspiró y se sentó en la butaca de terciopelo negro y cerró lo ojos.

Me cuestionaba todas mis decisiones hasta el presente .Le había puesto en peligro, mejor dicho , les había puesto en peligro solo para que se fueran y me dejaran sola. Pero ni esa misión suicida consiguió convencerlos de que mi vida no valía la pena.
Por un segundo pensé en el suicidio, pero eso seria ponérselo fácil a Paúl y eso no entraba en mis planes, ni ahora ni nunca. Mi orgullo me lo impedía y el suyo le hacia luchar a mi lado.
¡Maldito Enyel!
- ¡Deja ya de protegerme! Nunca les ganaremos
- Solo vivo para protegerte, Alexis
- ¡Dejate de tonterías! A mi padre le gustaban los discursos de honor y fidelidad , pero el esta muerto ahora, y yo solo quiero que empieces a ser un ser racional y te des cuenta de que luchar es un suicidio.
- ¿No entiendes de que lo único que mantiene viva a esa gente es la posibilidad de vencerlos?¿de poder vengar a aquellos que han perecido en esta guerra? Alguien les ha quitado la vida que llevaban antes , a sus hijos, mujeres , padres ¿ y tu les pides que se vayan a otro sitio y dejen en manos de Paúl lo único que les queda de su vida? - Cassiel la miraba desde el otro lado de la puerta. Las sombras escondían su rostro , pero su voz le recordaba a Alexis a la de su padre, tranquila pero firme , dura pero cariñosa. - ¿Qué princesita, te has quedado sin palabras?
Alexis se sentó en la fría silla que aun olía a su padre y le miro sonriente.
- Les pido que conserven lo único que les queda, su vida. Porque yo quiero conservar lo único que me queda , a ellos.
Se levantó de la cama, con los ojos llenos de lagrimas. Le había vuelto a pasar. Encendió la vela que se encontraba junto a su cama y buscó algún cambio en su habitación. Un golpe en la pared la hizo sobresaltarse. Cogió la vela y salió por la puerta andentrándose en los oscuros pasillos del castillo.
El sonido provenía de la habitación de Enyel, este también había tenido una pesadilla , en realidad esa pesadilla aparecía una y otra vez , noche tras noche, para atormentarlo.
Miro su puño ensangrentado, había sido una reacción insensata. Esperaba no haber despertado a nadie, pero el eco de unos pasos le hizo aguantarse la respiración. No quería explicarle nada a su hermano, no le apetecía. Empezó a pensar en escusas plausibles, cosa que a estas horas de la noche le costaba.
Tres golpes pausados sonaron el la puerta y después silencio. Enyel dudaba de si contestar o meterse en la cama, pero Alexis irrumpió en la habitación. No era propio de ella , se la veía afectada.
-¿Estas bien?- Enyel la miraba sorprendido, no se esperaba que ella estuviera despierta a esas horas
- Eso debería preguntártelo yo a ti - Alexis le cogió la mano y la examinó con cuidado.
No podía mentira a ella , nunca , juraron contarse siempre la verdad.
- Una pesadilla - la miró esperando su reacción.
- Me quedaré contigo- ella le sonrió y se sentó en la cama
- No hace falta, enserio, estoy bien.
- Pero puedo quedarme, ¿verdad?
Enyel se sentó junto a ella y la miró preocupado.
-Claro que puedes Alex - se levantó, cogió un cojín , lo posó en el suelo y se sentó junto a el.
- Yo dormiré abajo, no te preocupes - Alexis le ofreció su mano para que el se levantara.
- No seas tonta - dijo con una sonrisa y apagó la vela.
Un silencio pesado llenó la habitación. Enyel sabia que Alexis quería contárselo , pero que no se atrevía.
-Una pesadilla, ¿no?
Los sollozos de Alexis fueron la única respuesta que consiguió. No sabia que hacer, si dejarla tranquila o ir junto a ella. En un ataque de valentía se levantó y se sentó en la cama .
-Me persigue desde la fiesta de disfraces, una y otra vez. - Sintió como Alexis posaba la cabeza en su pecho .
