
¿Como iba él a saber que ella era un demonio? No , no podía ser verdad. Él la conocía muy bien, puede que mas que ella misma. Pero ella se lo acababa de decir. Aún podía escuchar el eco de sus palabras: "Aleja te de mi, no quiero que te hagan daño, no puedo. ¡Por favor!" y entonces habían llegado ellos.
Axelle se había dormido en sus brazos.Estaba agotada. Matt miraba los cristales tintados del coche intentando adivinar la cuidad en la que se encontraban, una calle , una tienda. Pero nada.
Un bache. Un insulto por lo bajo. Un golpe seco en la parte trasera del coche. Una sonrisa.
- ¿Quien te ha enseñado a conducir?¿Tú abuela? - Martin le miraba con una sonrisa de oreja a oreja - Deberíamos tener un bote para meter monedas cada vez que sueltes un insulto.¿Sabes lo que te digo , no?Estos botes que salen en las películas....
-¡Callate la boca de una puta vez! ¿O quieres que te borre yo esa bonita sonrisa con una navaja?
- Que bien te estas integrando Damien, ahora utilizas navajas. Me impresionas. - Martin volvió a sonreír. Le encantaba joder a Damien. Se sentia superior a el , bueno , no , simplemente lo era.
-¡Que te jodan!
-Me debes dos dolares ,amigo - Martin rebuscó en la guantera del coche. - Chicle , chicle , chicle - repetía por lo bajo .
Matt se frotaba la cabeza.Se había dado un golpe. Axelle seguía durmiendo en su regazo sollozando de vez en cuando.
El coche se paró. Silencio . Solo se oían los latidos del corazón de Axelle. El semáforo se puso verde, o tal vez solo fue un stop, pensó Matt. Tenia verdadero miedo. Miedo por no poder protegerla a ella. Miedo a haber perdido la cabeza. ¿Como podía ser ella un demonio?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario