Confusa se tocó la frente con la mano.Estaba helada.Parpadeó rápidamente y se sorprendió al verse en una bañera. Se frotó la cabeza y se apartó un par de mechones de la cara.Intentó recordar como había llegado ahí, pero las últimas imágenes que le llegaban a la cabeza eran de la fiesta a la que asistió por culpa de Jenn. No le gustaban esas cosas, pero una vez ahí fue engullendo copa tras copa solo para olvidarse de lo miserable que se sentía desde que él la había dejado.
-No- negó con la cabeza, no quería acordarse de él y el sonido de su voz la hizo sobresaltarse.
Se levantó despacio, le dolía todo, cada milímetro de su cuerpo, y al darse cuenta de que había un espejo se dirigió hacia él. Se quedó helada al ver la cara de la chica al otro lado del espejo, hasta llegó a imaginarse que era otra persona, pero sus propios ojos azules le devolvían, cansados, la mirada.
Estaba blanca como la nieve y podía ver todas y cada una de sus costillas a las que la piel casi no conseguía cubrir, su media melena antaño del color del fuego ahora le llegaba hasta el final de la espalda y el único rastro de su llamativo tinte era la franja de medio milímetro de color rojo que resaltaba en las puntas.
Quería llorar, al verse en ese estado tan lamentable, pero las lágrimas simplemente no querían salir. No tenía fuerzas para moverse, de romper el contacto visual con aquella figura, pero la voz de un joven interrumpió sus pensamientos.
-¿Te ha dejado salir el maestro?- ella le echó un vistazo para luego volver a encontrarse con sus propios ojos claros.Parecía confuso, sorprendido y la miraba como si fuera una muñeca que de pronto había cobrado vida.
Asintió despacio sin saber lo que hacer, pero de pronto la puerta chocó bruscamente con la pared y una voz grave llenó la habitación.
-¡No debería estar así!- grito- ¡Tráeme la jeringuilla! ¡Ahora!
39.
Author: IWantAMoustache /
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